Mujer profesional trabajando como secretaria en una oficina moderna, revisando documentos en su escritorio con un ordenador frente a ella.

 

Cada día veo cierta injusticia por parte de las grandes empresas con el perfil de las Secretarias, ya que pienso, que su función está infravalorada tanto en nuestro trabajo cómo en nuestras competencias, en comparación con otros perfiles profesionales.

Las empresas no se dan cuenta de lo imprescindibles que somos, y me incluyo porque llevo toda mi vida profesional trabajando como asistente de dirección, secretaria, personal assitant, etc., lo pueden llamar de todas las maneras que quieran aunque al final, básicamente todas las funciones que desarrollamos abarcan prácticamente de todo, desde la gestión de agenda, preparación de eventos, presentaciones y un sin número de funciones tanto a nivel personal (a los directores) como profesional dentro de la empresa.

Lo gracioso de todo esto, es que siempre ves cómo el trabajo de los otros profesionales se valora y se bonifica… que si un bonús… que si un ascenso,… que si un aumento o incluso un reconocimiento por su buen hacer. Pero a las secretarias… es otro cantar, parece que es nuestra obligación trabajar horas infinitas (sin cobrarlas), y estar ahí para hacer desde un café hasta preparar un presupuesto o preparar un evento, tenemos casi la obligación (siempre en cubierto, claro) de estar disponibles a cualquier hora, o cualquier día en algunos casos… y a la hora de pedir un el mismo reconocimiento que a los demás, te sueltan eso de que ya estás bien pagada, que para tu perfil, el salario es bueno y un sinfín de frases estereotipadas o clichés que casi hasta ofenden.

Somos una parte muy importante de la empresa, no sólo por la labor que realizamos, sino porque en muchos casos somos los nexos de unión entre el jefe y su equipo, o entre departamentos incluso entre clientes y el resto de personal.

Hablando con mis compañeras, se puede percibir este descontento, el de no estar valoradas, incluso en ciertos casos (hay que puntualizar esto), nos miran como si fuéramos trabajadores de segunda.

Es cierto que en algunas empresas, las secretarias sólo hacen trabajos meramente administrativos, pero no suele ser lo normal, ya que aun así, es un trabajo tan importante como otros, esto es cómo una cadena de trabajo en una fábrica, que es tan importante el que aprieta unos tornillos cómo el que pone el motor, ya que el uno sin el otro no se terminaría el trabajo.

Espero que algún día esto cambie y empiecen a valorar nuestro papel dentro de la empresa, ya que si hiciéramos como otros colectivos y nos uniéramos todas en una huelga general, la mayoría de las empresas se colapsarían.

No me gusta generalizar pero después de muchos año en esta profesión, esto es lo que veo.