Siempre se ha dicho que la edad te da una “sabiduría de vida”.

Lo cierto es que, en el proceso de la vida, existen todo tipo de vivencias, unas buenas, otras regulares y otras malas, pero eso es lo normal.

La única diferencia reside en que, cada uno procesamos estas vivencias de maneras distintas, aunque en el imaginario popular, se cree que las cosas buenas, las vivimos todos con alegría y disfrutándolas y que las malas, por el contrario, nos sumimos en una gran tristeza y desazón, pero la realidad es que aunque parezca difícil de creer, no todas las personas disfrutan de los momentos buenos y por ende, no todo el mundo sufre de la misma manera, ya que, por ejemplo, hay personas que utilizan esos malos momentos para aprender y mientras que otros, lo utilizan para flagelarse y hundirse en la más tremenda miseria.

Cuando hablamos de la “sabiduría de la vida”  damos por hecho que sólo por tener años eres sabio, esto no es siempre real, no todos los que tienen muchos años e incluso muchas vivencias tienen la “sabiduría de la vida”, sino que mantienen la misma sabiduría de su adolescencia, y no digo que esto sea malo, solo que no le han dedicado un momento a sus vivencias, en mi opinión, se han dedicado a pasar por encima de los acontecimientos de su vida, sin procesarlo y sacarle todo el partido que cada momento bueno o malo te puede ofrecer.

Esto ocurre tanto en el campo personal como profesional, creo que es importante absorber lo vivido, cometer muchos errores y aprender de ellos, eso querrá decir que actuamos ante la vida, que no sólo la dejamos pasar aguantando estoicamente, de una manera u otra, lo que nos vaya pasando, sin tener ningún control sobre ella.

Una vez leí que hay que ser observadores de nuestra propia vida, como única vía de no cometer siempre los mismos errores, sino que aprendes de ellos y te permiten corregirlos y cometer otros, es un ciclo que te hace evolucionar… todos nos equivocamos y eso es bueno, porque tenemos la posibilidad de aprender y ser conscientes de nuestra propia vida.

Por ello, os insto a que seáis observadores de vuestra vida, es la única que tenemos, para bien o para mal, si le dedicamos tiempo a observar podremos corregir lo que no nos gusta y/o intentar cometer otros errores o no… lo mismo esta vez todo salga bien!!!

Así tendremos más posibilidad de convertirnos en esas personas a las que la vida, o mejor dicho la edad nos ha hecho sabios, y poder así ayudar y/o aconsejar a esas personas que necesiten de nuestra “sabiduría”!! 😊

Marta Fernández Ramos